Diverticulosis o diverticulitis: ¿cuál es la diferencia y cuándo preocuparse?

Es habitual que muchos pacientes confundan diverticulosis con diverticulitis. Aunque están relacionadas, no significan lo mismo ni implican las mismas consecuencias. Entender la diferencia ayuda a prevenir complicaciones y a saber cuándo es importante consultar a un especialista.


¿Qué es la diverticulosis?

La diverticulosis es la presencia de pequeños sacos o bolsitas —los divertículos— en la pared del colon.
Es muy frecuente a partir de los 50 años y, en la mayoría de los casos, no produce síntomas.

Estos divertículos se forman por un aumento de presión dentro del colon, especialmente en zonas más débiles de la pared intestinal.

Causas principales

  • Dieta baja en fibra: el tránsito intestinal se vuelve lento y aumenta la presión dentro del colon.

  • Sedentarismo

  • Obesidad

  • Envejecimiento

¿Puede dar problemas?

Lo más habitual es que la diverticulosis no cause molestias. Sin embargo:

  • Puede sangrar (poco frecuente).

  • Puede evolucionar a diverticulitis, que es la complicación más común.


¿Qué es la diverticulitis?

La diverticulitis aparece cuando uno o varios divertículos se inflaman o infectan.
A diferencia de la diverticulosis, sí produce síntomas y requiere valoración médica.

Síntomas más frecuentes

  • Dolor abdominal, sobre todo en el lado inferior izquierdo

  • Fiebre

  • Náuseas o vómitos

  • Cambios en el ritmo intestinal (diarrea o estreñimiento)

  • Dolor progresivo que empeora con el paso de las horas

¿Cómo se diagnostica?

La prueba de referencia es la tomografía computarizada (TC).
También se realiza una analítica de sangre para detectar signos de inflamación o infección.


Las 4 fases de la diverticulitis

La diverticulitis se clasifica según la gravedad de la inflamación y sus complicaciones:

  1. Fase 1: inflamación sin complicaciones.

  2. Fase 2: presencia de pequeños abscesos alrededor del colon.

  3. Fase 3: abscesos grandes o rotos, con riesgo de peritonitis.

  4. Fase 4: peritonitis severa con infección extendida en la cavidad abdominal.


Complicaciones de la diverticulitis

Si no se trata a tiempo, puede causar:

  • Perforación intestinal

  • Obstrucción del colon

  • Fístulas

  • Abscesos

  • Peritonitis

Muchos de estos escenarios requieren tratamiento hospitalario e incluso cirugía.


Tratamiento según la gravedad

El manejo depende del estadio y de los síntomas del paciente:

Casos leves

  • Antibióticos por vía oral

  • Dieta baja en fibra temporalmente

  • Control clínico

Casos moderados o graves

  • Ingreso hospitalario

  • Antibióticos intravenosos

  • Drenaje de abscesos si es necesario

  • Cirugía en casos con complicaciones o cuando hay episodios repetidos que afectan a la calidad de vida


Si te han diagnosticado divertículos o has tenido un episodio de diverticulitis, una valoración especializada permite definir el tratamiento más adecuado.

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