Tengo un bulto en la ingle: ¿Puede ser una hernia inguinal?

Notar un bulto en la ingle es un motivo frecuente de consulta, y en muchos casos corresponde a una hernia inguinal. Esta aparece cuando una parte del intestino o de la grasa abdominal atraviesa un punto débil de la pared muscular y forma una protuberancia visible o palpable.
Es una afección muy común, especialmente en hombres, y puede aumentar con actividades que incrementan la presión dentro del abdomen, como levantar peso, hacer esfuerzos o incluso toser de manera repetida.


¿Cómo puedo saber si es una hernia inguinal?

Los signos más habituales son:

  • Bulto en la ingle o en el escroto, que aumenta al toser, hacer fuerza o estar de pie.

  • El bulto puede reducirse o desaparecer al tumbarse.

  • Molestia o dolor, especialmente durante actividades físicas.

  • Sensación de peso o tirantez en la zona.

No todas las hernias duelen, pero tienden a crecer con el tiempo.


¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico suele ser clínico, mediante una exploración física.
En algunos casos —sobre todo si el bulto es pequeño o el paciente tiene sobrepeso— se solicita una ecografía inguinal para confirmar el tipo y el tamaño de la hernia.


¿Cuándo hay que operar una hernia inguinal?

La hernia inguinal no se cura por sí sola y, con el tiempo, tiende a aumentar de tamaño.
Por este motivo, el tratamiento definitivo es quirúrgico en la mayoría de los pacientes.

La cirugía suele recomendarse incluso cuando los síntomas son leves, ya que permite:

  • Evitar el crecimiento progresivo de la hernia

  • Reducir el riesgo de complicaciones como la incarceración o estrangulación

  • Tratar el problema de forma planificada y segura

Solo en pacientes con riesgo quirúrgico elevado o situaciones médicas concretas puede optarse por un seguimiento individualizado en lugar de cirugía inmediata.

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Tratamiento: ¿cómo se opera una hernia inguinal?

El tratamiento es quirúrgico. El objetivo es:

  1. Reintroducir el contenido abdominal.

  2. Reforzar la zona debilitada de la pared inguinal (generalmente con una malla).

Existen dos tipos principales de técnicas:


Cirugía laparoscópica TAPP (Transabdominal Preperitoneal)

Es una técnica mínimamente invasiva que se realiza a través de pequeñas incisiones. Se introduce una cámara y se coloca una malla en el espacio preperitoneal para reforzar la pared.

Ventajas de la TAPP

  • Recuperación más rápida

  • Menor dolor postoperatorio

  • Menos riesgo de infección

  • Menor riesgo de hernias recidivadas en muchos casos

  • Mejor resultado estético


Cirugía abierta tradicional

Se realiza mediante una incisión en la ingle. También utiliza malla, pero requiere una recuperación algo más lenta.

La elección entre laparoscopia o cirugía abierta depende de factores como:

  • Tamaño de la hernia

  • Hernias bilaterales

  • Hernias recidivadas

  • Estado general del paciente

  • Experiencia del cirujano


Si notas un bulto en la ingle o molestias, una valoración por un cirujano especialista permitirá confirmar el diagnóstico y decidir el tratamiento más adecuado.

Puedes leer más sobre la cirugía de la hernia aquí.

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